domingo, 19 de mayo de 2013

MARATON AGUILAR 2013

¿Qué mejor manera de celebrar mi 75 maratón, que hacerlo corriendo en Aguilar de Campoo, una de las que todavía no tenía en mi colección? Esta edición se dedicaba al corredor Miguel Ángel Alonso Gutiérrez, fallecido recientemente en accidente de tráfico, en uno de sus entrenamientos.

Ya la tarde antes, mientras paseábamos por esa hermosa villa, nos encontramos con Santi Hitos, incombustible ultramaratoniano que afrontaba su 184 maratón y con el que me confabulé durante la cena para tratar de hacerla juntos.

Si por algo destaca esta carrera, que celebraba ya su XVI edición, es por el cariño, con el que su organizador Gabriel y todo su grupo de colaboradores nos obsequian desde el primer hasta el último momento. En un ambiente entrañable de compañerismo y buen humor, afrontamos la salida en la plaza de España a las 9 de la mañana, con una temperatura bastante fría y amenazando lluvia.

¡Qué ilusión saludar a amigos tan especiales como Angel de la Mata y Amelia, o a Pepe y su esposa Sonia Napolitano que venían de hacer el día antes la ultra del "soplao".

El grupo se estiró enseguida para ir cubriendo las cinco vueltas y media de las que consta el circuito, con el apoyo incansable de Amelia y Raquel, que nos siguieron a lo largo del recorrido, y la paciencia y buen humor de Policía Local y organizadores.

Como habíamos planteado, Santi y yo nos quedamos cerrando el grupo y en animada conversación cumplimos nuestro objetivo en 4 h y 46 minutos, no sin soportar una tremenda granizada en la última vuelta, que nos dejó ateridos.

En meta, los 36 maratonianos que finalizamos la prueba, incluyendo dos féminas, fuimos llamados al podio para recoger todos y cada uno, nuestro diploma, trofeo, camiseta y dos cajas de pasta típicas.

¡Qué ejemplo de organización, sin pagar ni un solo euro, ser capaces de montar una prueba como esta y encima tratar a todos los participantes, del primero al último, como si todos fuésemos el vencedor!

Muchas gracias, amigo Gabriel, sin duda trataremos de volver a esta maratón y arrastrar hasta allí a más corredores de nuestra comarca valdeorresa. Es seguro que el recuerdo que de Aguilar nos traemos Raquel y yo, nos hará volver en futuras ediciones.

 
















































































































jueves, 9 de mayo de 2013

Romeria As Ermitas


Una vez digeridos los 101 Peregrinos llega el momento de un nuevo reto, As Ermitas.

Tenia pensado hacer dos modalidades una corriendo y otra andando.

La primera saldríamos de O Barco corriendo hasta As Ermitas (30 kms) y la segunda andando desde Petín (16 kms).




Lo primero que necesitamos es saber quiénes vamos a ir y desde donde para preparar la logística.

Transporte: opciones

Se puede alquilar un autobus que lleve a los andarines hasta Petín y que después nos traiga de a todos de vuelta. 
Se puede alquilar el autobus que nos traiga de vuelta hasta O Barco y recoger los coches que los andarines hayan dejado en Petín, dependería también donde fuésemos a comer.
Otra opción es como hicimos en la maratón organizarnos con los coches.


Comida: opciones

Picnic en As Ermitas ( dependemos de la climatología ).
Casa Rural de As Ermitas ( Hay que preguntar si está abierta y dan comida de plato o tipo picnic ).
Restaurante Bolobriga O Bolo.
Retornar en el Autobus y buscar un restaurante en O Barco.

Necesitamos saber antes del 15 de mayo cuantos somos, de cuantos coches disponemos, el precio del autobus y si es viable la comida en alguno de los restaurantes citado.

Miguel






domingo, 5 de mayo de 2013

101 KMS PEREGRINOS Y VARIOS MÁS DE PROPINA

¡Qué pasada! y ¡qué difícil resumir en pocas palabras todo lo sucedido y sentido a lo largo de las últimas 24 horas!
A las 8 de la mañana ya estábamos en Ponferrada, entregando las mochilas para el primer cambio de ropa. La salida, prevista a las 9:30 para las bicis y a las 10 para los corredores, se adelantó varios minutos. Allí estábamos, aunque no todos nos viésemos, un buen grupo de valdeorreses. Pablo Israel, Jose Antonio Alonso, Miguel Ortiz, Jose Parra, para la prueba ciclista, Víctor Fernández para el duatlón, Fernando Gil para la maratón y siete más para los 101 a pie: Julián, Manuel, Diego, Adolfo, Miguel, Sergio y Carlos. Y en una prueba que se desarrolla a lo largo de muchos kms y muchas horas, es imposible saber lo que le ha sucedido a cada uno salvo que hayas estado presente, por eso eso hablaré de lo que pude ver y vivir en primera persona.

Día de tremendo calor y terreno muy duro y exigente. De la organización, en general bien pero con importantes lunares. Lo mejor: el paisaje y los voluntarios, incansables en su labor de asistencia. lo peor: muy deficiente señalización en los kms finales, los nocturnos, cambio no previsto y mal anunciado del recorrido en sus últimos kms, dorsal de papel que sobrevivió malamente al sudor etc- etc.

Mención aparte y con letras mayúsculas para nuestras esposas y amigos, infatigables siguiendo de pueblo en pueblo, con su cariño y su apoyo logístico, que como siempre, con el coche de avituallamiento, hicieron extensivo a muchos corredores desamparados al caer la noche. Hay cosas que no pueden pagarse con dinero. El cariño y la amistad es una de ellas. Muchísimas GRACIAS, de todo corazón.

Del desarrollo de la prueba, Sergio, Miguel y Carlos, salimos los últimos y fuimos remontando posiciones a base de "caco", esto es, caminar en las subidas y correr o trotar en las bajadas, si el trazado lo permitía. Así fuimos haciendo distintos grupitos para mejor sobrellevar el esfuerzo. Ya de salida, Sergio nos confesó que estaba enfermo, algo acatarrado, y que había tenido que tomar medicinas para afrontar la prueba. Eso hizo, que a pesar de su tesón, a medida que pasaban las horas y los kms, su estado físico se deterioraba. Para él comenzaba un calvario, con dolor de estómago y nauseas, que por momentos le hacían demudar la sonrisa en un rictus de sufrimiento. Trataba de disimular, especialmente en nuestros encuentros con el grupo de apoyo, para que Patricia no supiese lo mal que iba, pero aquello no tomaba buen cariz. Tras la ducha del km 37 en Puente Domingo Florez, parecía que iba a mejorar, pero la subida a Trones y el posterior ascenso hacia Yeres, unido a un calor sofocante, acabaron por destrozarlo. Un poco antes supimos de la torcedura de tobillo de nuestro buen amigo Adolfo, que circulaba un poco detrás de nosotros y que se vería obligado al abandono. En Yeres, y con lágrimas en los ojos, Sergio nos confirmo lo que temíamos y no queríamos oír: se retiraba. Todos los meses de entrenamiento, todas las ilusiones,  se nos caían en un momento. Creo que Miguel y yo nos miramos y por un segundo pensamos en dejarlo también. Pero no podíamos hacerlo. Se lo debíamos fundamentalmente a Sergio, y por él, y por los familiares y amigos que se habían movilizado para apoyarnos nos conjuramos para continuar la prueba hasta finalizarla.

Poco a poco, fueron cayendo las horas y los kms. Llegó la noche, y allí seguían nuestros amigos a cada poco esperándonos en cada recodo del camino para animarnos. Sufrimos como perros. Se nos alargaron las subidas interminables, las bajadas insufribles, oímos el canto inigualable de los pájaros en una noche mágica de cielo estrellado, vivimos la soledad, la solidaridad de la gente que nos daba caldo, chocolate... compartimos el esfuerzo y también la desesperación de sentirse perdidos en medio de la nada, pero cuando las cosas iban mal, pensábamos en Sergio y nos sentíamos muy afortunados de poder seguir y también en la obligación moral de hacerlo.

Tras un error de la organización que nos hizo añadir otros 3 kms a los 107 que marcaron los GPS, y después de 18 horas y 44 minutos, oficiales, enfilamos la recta de llegada., enormemente satisfechos y sin grandes dolores. Acabamos en los puestos 117 y 118 y allí seguían nuestras esposas y amigos, celebrando lo que para nosotros es un enorme éxito.

Del resto, tenemos constancia de que Manuel Pérez acabó el 60 en 16,40 y  Diego Seco, llegó sobre 40 minutos antes que nosotros , así como de que Julián también tuvo que retirarse por problemas físicos. Fernando Gil acabó su maratón "ampliada" en el puesto 37, por debajo de siete horas; Victor acabó el 68 en 10, 23 en duatlón, y Jose Antonio, Miguel Ortiz, Basanta y Jose "Parra", acabaron también su prueba ciclista.

Es pronto para decirlo, pero todo hace indicar, que el año que viene, volveremos unos cuantos a enfrentarnos a este reto sobrehumano de los 101 kms peregrinos.

Lo dicho, enhorabuena a todos, los que finalizaron y los que no pudieron hacerlo a causa de las lesiones o del esfuerzo. Gracias una vez más a nuestras familias y amigos y ahora a reponerse para futuros retos.