jueves, 11 de mayo de 2017

PRAGUE MARATHON 2017

Tras varios meses de entrenamientos conjuntos, con el apoyo de nuestros compañeros y amigos del trotadas, plasmados especialmente los miércoles con Martín y Juan, llegó el momento de hacerse la foto oficial con las camisetas alusivas en la barca.

El viernes 5 de mayo a mediodía cogimos nuestro avión rumbo a Praga, y ¿quién ha dicho que los vuelos de bajo coste no tienen azafatas guapas y simpáticas?
Ya la primera noche, aprovechamos para visitar algunos de los lugares más famosos y turísticos de la capital Checa.
 
 
El sábado por la mañana, acudimos a la feria del corredor a por nuestros dorsales; allí, un enorme mural registraba el nombre de todos los participantes, y allí estábamos nosotros¡¡¡
 

 
 Empezaban unos "mo-mentos" inolvidables.
 
 
Desde allí, en tranvía para visitar el castillo y la catedral de San Vito
 
 
y los jardines, desde donde se tienen unas vistas preciosas de toda la ciudad
 

 
Por todas partes había infinidad de turistas, pero claro, no todos estaban dispuestos a pagar por entrar a las distintas visitas, así que la fotografía de la "calle de oro", desierta, mereció la pena, jejeje
 
 
Tras la comida en Mala Strana, junto a San Nicolás, y junto a la isla Kampa, decidimos descansar un poco, navegando por el río admirando los innumerables monumentos repartidos por ambas orillas
 








 
Esa noche tocó acostarse temprano, para madrugar de cara a lo que teníamos por delante.
 
 
Y llegó el gran día, pillando el metro rumbo al punto de salida, la Plaza de la Ciudad Vieja (Staromeske Namesti), junto a la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn, al pie del famoso Reloj Astronómico
 
 
 
 
 
Como suele pasar, Paco tuvo que interrumpir su calentamiento para dar satisfacción a sus innumerables fans, entre los que estaba el japonés Yuki, que a la postre quedaría sexto y primer blanco, con 2 horas diez minutos... vamos... que casi que igualito que nosotros¡¡¡
 
 
Por fin se dio la salida. Decidimos quedarnos atrás, cruzando el arco cuando ya hacía 15 minutos que habían salido los primeros.
 
 
Así, nuestro correr fue tranquilo y sin demasiados impedimentos, pasando junto a nuestras familias varias veces en esos primeros kms
 
 
 


 

 


 
 






Mientras, nuestras chicas, aprovechaban para pedir sus deseos en el Puente Carlos, y realizaban alguna que otra comprilla por las calles del Centro


Muchas gracias, Merce, Raquel, Irene y Marta, por soportarnos una vez más.
 

 
Seguro que las tres pidieron el mismo deseo: "una joya"
 
 
Poco a poco fuimos cubriendo kilómetros, rebasando a un buen número de corredores que iban quedando relegados a consecuencia del esfuerzo. Cerca ya del km 32, Paco decidió irse en busca del objetivo planificado y que empezaba a ponerse difícil, bajar de las seis horas.
 
 
Tras el avituallamiento junto a la torre de acceso al "puente Carlos" , Miguel, también se adelantaría para unirse a Paco, quedando Carlos un poco más rezagado, peleando con sus artrosis.
 

 


 
De esta manera y apretando de lo lindo, Miguel y Paco, Paco y Miguel, se plantaron en la meta en 5h y 53 minutos, ondeando la bandera española
 
 

 
Un poquito más tarde, en 6 horas y 7 minutos, cruzaba la meta, Carlos. Objetivo cumplido, finalizadas nuestras maratones nº 4, 34 y 111.
 
 
 
 

 
 
 
 
Era el momento de demostrar la gratitud a nuestras esposas por tan larga espera y tanto apoyo recibido, así que qué menos que realizar una nueva declaración con anillo incluido
¡Se cumplió el deseo!
 


 
Paco aprovechó el paseo de esa tarde para además de soltar piernas, iniciarse en el negocio de los coches de época
 
 
 
Ya sólo restaba volver a casa, orgullosos con nuestras medallas y el recuerdo de una maratón y un fin de semana inolvidable en Praga
 




 
¡Hasta la próxima!
 
 
 
 

 
 


 
 

miércoles, 3 de mayo de 2017

LOS TROTADAS A LA MARATÓN DE PRAGA

Este próximo domingo 7 de mayo, tres compañeros y amigos del Trotadas de Valdeorras participarán en la Maratón de Praga. Hasta la capital checa viajarán Paco Bao, que piensa completar su cuarta maratón, demostrando que los jubilados pueden seguir practicando deporte y compitiendo con más ilusión que si fuera un chaval, Miguel Angel Martínez, que completará su 34 maratón pese a las molestias que arrastra en un tobillo, y Carlos Revuelta, que a su vez finalizará, si puede su maratón nº 111.
Con este motivo se han encargado unas camisetas conmemorativas del evento con las que han posado junto a su mítica barca. Como siempre contarán con el apoyo de sus esposas, Marta, Merce y Raquel, y con Irene ¡Mucha suerte!


domingo, 5 de marzo de 2017

MARATHON DAY BALLINA (IRLANDA)

El 26 de febrero, tuve la fortuna de participar en el Maratón Day de Ballina (Irlanda). Se trataba de un evento de fin de semana que contaba con la posibilidad de correr tres maratones en dos días. El sábado a las siete de la mañana se daba salida a la primera de las maratones. Esa misma tarde, a las tres, se iniciaba la segunda, ambas de asfalto, y por último el domingo a las ocho de la mañana se ponía en marcha las tercera de las pruebas de 42 kms, en este caso en la versión de trail de montaña. Yo, por cuestiones organizativas y gracias a Dios, solo pude apuntarme a la tercera de las pruebas.
Ballina, es una pequeña localidad de en torno a 15.000 habitantes, capitalidad del condado de Maio, en el noroeste de Irlanda, y que es considerada la capital de la pesca del salmón gracias a su amplio estuario al mar. Para ir hasta Ballina, esperamos a que saliese del trabajo mi yerno y el sábado por la tarde él y mi hija Ana, nos llevaron en coche hasta allí, por una carretera de tipo medio y con casi cuatro horas de viaje. Cenamos por el camino (impresionantes el rosbeef y el bacon cavash) y retomamos el camino.

Ya entrada la noche llegamos a un B&B que teníamos concertado en una localidad próxima. Allí ya vimos a uno de los locos que llegaba de hacer las dos maratones sabatinas, un viejete de 65 años que tardó menos de cinco horas en ambas, y que llegaba sin ducharse y con los vaqueros en la mano.
Tras el desayuno irlandés, seguimos a la furgoneta del viejete hasta la salida y allí nos hicimos una idea de lo que nos esperaba: organización casera pero entusiasta con desayuno para todos y una participación de 45 corredores, con muchas mujeres, y una media de edad muy por encima de los sesenta tacos. Atletas superveteranos, algunos muy metidos en kilos, todos conocidos entre ellos y con un ambiente digno de imitar.

 La pinta y la edad de la mayoría de los participantes era como para pensar que nos habían sacado a todos de un psiquiátrico para ancianos, y si no id viendo las fotos con un poco de detenimiento.




 Las instrucciones previas a la carrera, junto al campo de futbol de Ballina


El dorsal 215, Patrick Roche, es el "artista" que dormía en nuestro B&B, y que después de cascarse dos maratones el sábado, me metió 14 minutos en la del domingo.


El tiempo no quiso acompañarnos porque aunque no hacía demasiado frío, en torno a 6-8 grados, no paró de llover, yo diría diluviar, en toda la mañana, incluso con momentos de fuerte granizada. El trazado consistía en ocho vueltas a un circuito de 5.4 kms, con una primera parte casi llana con suelo semiasfaltado y una segunda parte con 11 subidas por vuelta, cortitas pero algunas de fuerte porcentaje, y con suelo que se fue embarrando a medida que avanzaba la carrera, volviéndose muy peligroso en las bajadas en las últimas vueltas.


Tras una hora de carrera, dieron salida a los de la media maratón, gente más joven y rápida que compartieron circuito unas cuantas vueltas con nosotros. El recorrido era precioso, paralelo al estuario en su primera parte y luego por un bosque de árboles milenarios.


















Como siempre, Raquel, y ese día también Ana y Juan, no cesaron de animarme a cada vuelta, aspecto que debo agradecer especialmente por el temporal de lluvia y viento que tuvieron que soportar. Tal eran las inclemencias, que en la quinta vuelta tuve que pedirles una bolsa de basura para ponérmela por encima a modo de chubasquero para evitar perder el calor corporal.
Al final conseguí acabar la prueba en 6 horas 1 minuto y 25 segundos, en el puesto 24 de los 41 que la finalizaron y tengo que decir que acabé súper satisfecho mi 110 maratón, eso sí, eché de menos a mis compis del trotadas, especialmente Miguel y Paco, que hubiesen disfrutado de la carrera y el ambiente.
Tras la ducha y la comida, regresamos a Bray, con un gran sabor de boca de un fin de semana inolvidable. ¿Quién sabe si volveremos?, desde luego engancha correr con gente tan maja y entrañable, estupendos deportistas, y ya me gustaría hacer el 3x2, ¡Dios dirá!