lunes, 25 de abril de 2016

MARATON ATLÁNTICA C42

El pasado domingo 17 de abril, se celebró en la ciudad herculina la quinta edición de la maratón atlántica, que una vez más incluía una prueba paralela de 10 kms.
Este año, la organización dejó bastante que desear, influenciada sin duda, por el nuevo gobierno municipal, que no ha mantenido la línea ascendente de apoyo a la maratón que había impulsado la corporación anterior. Así, la recogida de dorsales fue trasladada desde el Pabellón de exposiciones en plena marina hasta un centro comercial de las afueras, perdiéndose la feria del corredor y la comida de la pasta. Además hubo una falta de información que ha roto la tendencia ascendente del número de inscritos, perdiéndose un 20 % con respecto al año anterior. Para colmo, se separaron los circuitos de las dos carreras, con lo que se perdió vistosidad y la posibilidad de animarnos unos a otros en carrera.


La Coruña amaneció con un día esplendido tras las lluvias torrenciales del sábado. Para no perder la costumbre, algunos elementos del estamento federativo de jueces quisieron una vez más tomar protagonismo permitiendo aflorar absurdos problemas que deberían estar más que resueltos en la era de las tecnologías. Eso sí, luego permiten ayudas descaradas a determinados atletas de élite en plena competición, que desvirtúan por completo el espíritu deportivo. Alguien debería decirles de una vez a esos jueces que su misión es facilitar el desarrollo de las pruebas, no entorpecerlo, y que desde luego por ese camino sólo van a conseguir acabar con lo poco que queda de atletismo federado.




Hasta Coruña nos desplazamos tres atletas del ADAS, dispuestos a dar todo lo que tenemos en este deporte que tanto nos apasiona. Ricardo Cela finalizó su maratón cumpliendo el objetivo previsto de bajar cómodamente de las 3h30. Carlos Revuelta, no sin dificultades, consiguió a su vez bajar de las cinco horas, y por último, Paco Bao, paró el cronómetro en la prueba de 10 kilómetros por debajo de 1 hora y cinco minutos.

Tuve la fortuna de encontrar a viejos conocidos de correr en Galicia, así como de entrar en meta con José Manuel Quintiá, el conserje del hotel Mar del Plata, en el que me alojé la noche antes, y que se portaron de maravilla conmigo. La carrera la cerró otro viejo conocido Juan Salvador, viniendo de su Benalmádena malagueña para demostrar que corriendo despacio también se puede disfrutar y ser todo un campeón.









sábado, 26 de marzo de 2016

CAMIÑO DOS FAROS




Simplemente fantástico os animo a todos a probar esta experiencia.

Ya llevaba tiempo con la idea de realizar algún tramo de esta ruta, que han preparado con gran acierto la “ASOCIACIÓN CAMIÑO DOS FAROS”. En este enlace se puede consultar información sobre el camino http://www.caminodosfaros.com.


El camino está perfectamente señalizado con marcas en forma de pies verdes, flechas y punto verdes de confirmación de la ruta. El 90 % de la ruta es accesible aún así dependiendo de la marea y el caudal que lleven  los ríos que hay que cruzar, en ocasiones es preferible realizar pequeños rodeos y así mismo es factible evitar los trazados complicados con pequeños rodeos. Antes de iniciar la ruta es aconsejable seguir los consejos que hay en la web y descargar las rutas en WIKILOC y usarlas de guía, es fácil dejar una marca atrás al ir recreándose con las maravillas paisajísticas que ofrece la ruta, de todos modos si transcurren 100 ó 200 metros sin ver ninguna marca lo mejor es retroceder hasta localizar una marca y comprobar que no nos hemos perdido.


Otro factor a tener en cuenta en está ruta es la climatología, gran parte de la ruta está muy expuesta al mar, con lo cuál el fuerte viento puede aguarnos la excursión.

De los algo más de 200 kms del recorrido nosotros hicimos unos 50 Kms, en los que hemos podido ver un poco de todo, acantilados, sendas fluviales, playas, bosques, arquitectura popular (bien podría llamarse la ruta de los 1.000 horreos) y alguno de los faros que dan nombre a la ruta "un paisaje a cada paso del camino".

De las cuatro rutas previstas la climatología nos permitió realizar tres de las previstas y modificar la del cuarto día.




El primer día realizamos el tramo inicial de la primera etapa desde el Faro de Malpica rodeando el cabo de San Adrián hasta el pueblo de Beo y retorno a Malpica, unos 15 Kms con un recorrido sin dificultad, en un día soleado con viento fuerte a la espalda y algo molesto en los kms de retorno a Malpica.










El segundo día realizamos el tramo final de la última etapa unos 15 Kms desde la playa de Arnela hasta el Faro de Finisterre para finalizar en el pueblo de Finisterre. Ese día la dureza estaba en el camino, quizás uno de los tramos más duros y exigentes de toda la ruta; tanto por el perfil de la ruta como por el estado del camino,  bordear el Cabo de la Nave, en un tramo de unos dos kms se nos fue más de una hora. El día fue menos soleado y con un viento menos molesto que nos permitió disfrutar más de la ruta.












El tercer día realizamos el tramo del Faro de Cabo Vilán hasta Camariñas, unos 16 Kms en un día soleado y sin apenas viento, tanto es así que después de comer hicimos el tramo de la Ensenada da Brasa otros 6 Kms. Está ha sido al ruta que más me ha gustado viendo las fotos lo entenderéis.












El último día el viento y la lluvia nos obligo a cambiar la ruta  del Faro del Cabo Touriñan por la ruta Dos Muiños do Rio Negro. Que no tiene nada que envidiar a las anteriores, otros 12 Kms, que por cierto comparte parte del trazado del camino de Santiago.



















Pero como no todo iba a ser caminar, tuvimos la oportunidad de visitar: O Castelo de Vimianzo, A Fervenza do Ézaro, El Museo del Alemán, la Virgen de la Barca  (la del rayo) o Carnota con su playa y su hórreo...






También hubo tiempo para permitirse algún caprichillo gastronómico.



Sin duda nos han quedado ganas de volver a realizar otros tramos y a por más percebes.ruta﷽﷽﷽﷽﷽eco un viento menos .el camino sobretodo al boredear el cabo de la Navealgo molesto en los kms de retorno a Malpiuca.e

Miguel