miércoles, 1 de febrero de 2017

MARATON DE FUNCHAL

El domingo 29 de enero tuve la fortuna de participar en la maratón de Funchal, completando así mi 109 maratón. La ocasión de visitar la isla de Madeira para participar en la carrera me animó a acudir a una cita reciente en el calendario y que se antojaba atractiva.
El sábado por la mañana volamos desde Oporto hasta la isla portuguesa. Allí alquilamos un cochecito lo que nos permitió recorrerla en los tres días que estuvimos por allí. Se trata de un archipiélago de origen volcánico cuya isla principal, Madeira está bastante poblada, sobre todo en el entorno de su capital, Funchal con alrededor de 100.000 habitantes. Una sobreexplotación turística con grandes cadenas hoteleras ha masificado en exceso la costa sur de la isla. La isla es tremendamente montañosa, con picos cercanos a los dos mil metros de altura, muy cerca de la costa, por lo que las carreteras son muy tortuosas y pendientes, tremendamente estrechas y peligrosas, salvo la reciente vía rápida que circunda gran parte del perímetro insular. Las vistas desde los múltiples acantilados es fantástica y la vegetación exuberante y muy variada. Hay quien dice que la isla, descubierta por los portugueses a comienzos del siglo XV es el auténtico paraíso. La verdad es que lo pasamos muy bien en nuestras excursiones a los pueblecitos,  Machico, Santa Cruz, Canical, Porta da Cruz, Faial, Ribeiro Frio, Guirao, Camacha, Posio, Camara de Lobos... sobre todo del este, disfrutando de sus paisajes y como no, de sus comidas típicas, como el sable, la carne espetada o la polenta (masa de maíz frita). Probamos la poncha (ron de caña con zumo de frutas tropicales) y en definitiva hicimos una vez más, turismo deportivo y gastronómico.
En cuanto a la maratón, se celebraba conjuntamente con pruebas de medio maratón y mini maratón. En la prueba grande la participación no llegaba a un par de cientos de corredores provenientes de una veintena de países. Como curiosidad debo señalar que fui el único español de la carrera. Tuvimos que abordar un circuito complejo con dos partes diferenciadas a las que había que dar cuatro vueltas. Recorrido muy ondulado con escaso público y una temperatura agradable en torno a 18 grados, nublado pero con bastante humedad.
Desde la salida ya era consciente de que mi papel era cerrar el grupo y tras la pequeña rotura de fibras en el gemelo de la semana anterior en la media de Viana, tampoco aspiraba más que a terminar la carrera. Raquel como siempre se dedicó a animarme en múltiples puntos y a soportar estoicamente mi llegada a la meta que se produciría en 5h y 26 minutos en el puesto 137 de los 138 que llegaron a meta.
Ahora a recuperarme para la media de Amarante en la que estaremos con Paco y Miguel, como preparación para la maratón de Praga, que abordaremos juntos en el mes de mayo.
El mirador de Garajau (por la carretera del fondo bajamos con el coche con los congojos en la boca)
Delante de la peña del aguia, espectacular precipicio al borde del Atlántico

con Luis Pires (139 maratones, 60 años y que se calzó 3h 40 minutos) y Carlos Ripolins (59 años y 3h 56), con los que volamos desde Oporto (luego ellos seguirían volando también en la carrera)

Con Antonio Sousa, que a sus 47 años lideró la prueba durante gran parte de la misma, para finalizar 4º en 2h 54 min. Con él también viajamos en el avión y ya quedamos en vernos en Amarante.

Peleando durante la primera parte de la prueba con este danés de 70 tacos, que pasito a pasito me dejó tirado a mitad de recorrido, junto a una plantación de plátanos.

¿Sabes cuantas vueltas me quedan?

Sufriendo en uno de los múltiples toboganes

¿Quieres un poco de agua?

Más descansado en la parte más llana, junto al mar

Por la ciudad vieja, junto a la Sé de Funchal, padeciendo el pavés

Vete para meta, que entro en la próxima vuelta

Llegando a meta, junto al hotel cinco estrellas de Cristiano Ronaldo

Mi camiseta de 100 maratones era una más entre varias que llevaban un eslogan similar. Al fondo puede verse una de las partes altas de Funchal, esparcido en lo que llaman "El Monte"

El mirador de Guirao, un acantilado vertical de 580 metros de caída libre, visible a través del suelo acristalado

El jardín botánico, muy deteriorado por el incendio del verano pasado, con una de las casas típicas de la isla

El mirador de Cristo Rei, imitación en pequeño del de Rio de Janeiro

Por todas partes acantilados y plantas de aloe vera

Donde antes se despiezaban las ballenas, ahora hay una playa de piedras volcánicas.
¡Hasta siempre, Madeira, también te llevo en el corazón!

martes, 17 de mayo de 2016

V MARATÓN DE VALDEORRAS Y IV ROMERÍA AS ERMITAS 2016.



En esta ocasión decidimos unir los dos eventos en uno y la verdad es que ha sido todo un acierto. Ambos recorridos aumentaron su dificultad pero ganando mucha más brillantez.



En esta ocasión, la Romería partía del pabellón do Aguillón en A Rúa, con lo cuál los primeros kms se realizaban por el malecón de A Rúa cruzando el puente de A Cigarrosa para llegar a Petín y en Portomourisco se bajaba hasta el puente de piedra, al final unos 3 kms más de recorrido, 18 kms con 18 participantes. Este año además se añadió un nueva distancia a la andaina, de 11 kms, iniciando el recorrido en A Portela  con 2 participantes.



Para completar la distancia de la modalidad de carrera, hasta completar los 42 kms de la Maratón, hicimos un pequeño bucle en O Barco hasta Viloira y completamos una vuelta completa a la chopera de A Rúa, a esta distancia se enfrentaron con éxito 5 esforzados corredores y además 2 participantes más se unieron a la prueba en A Rúa, completando una distancia de uno 25 kms.






La prueba, como todos los años, tuvo como punto de partida la plaza de O Concello de O Barco; tanto para los corredores que iniciaban la carrera como para los demás participantes que partían en coche hasta los puntos de salida. 










La jornada, soleada y por momentos calurosa, nos permitió disfrutar a tope de está romería para finalizar con un baño en el río Bebey, la entrega del ramo a la Virgén, la foto de familia en O Cruceiro y disfrutar de la comida preparada por el restaurante Volobriga en uno de los comedores ofrecidos por los responsables de As Ermitas, a los que le agradecemos el detalle, y como fin de fiesta la entrega de trofeos.















En esta ocasión echamos de menos alguno de nuestros Trotadas Ilustres, que por diversas razones no nos pudieren acompañar, el año que viene más.



jueves, 5 de mayo de 2016

MARATÓN DE MADRID 2016

En mis 34 temporadas como maratoniano, esta era la décima ocasión en que participaba en el para mí, el mejor maratón de España, el de Madrid.


En esta ocasión, la feria del corredor fue trasladada hasta IFEMA, y allí fuimos a recoger nuestro dorsal. Como era de esperar, saludamos a viejos amigos apasionados de este deporte como Santiago Hitos, que no se pierde una. También coincidimos con el "máquina" que más maratones lleva terminados en el mundo, muy por encima de las 1000 (hay que estar algo "jamao", no me digáis que no)


La salida, como casi siempre, desde la Castellana, pero cogiéndola desde la plaza de Neptuno, para tras seis kms de pequeña ascensión, bordear las cuatro torres de Madrid, bajar hasta la casa de Campo y volver a subir por encima de Colón  hasta rematar en la clásica, interminable y emocionante llegada al paseo de coches del Retiro. En la salida, 34.000 corredores distribuidos en las tres distancias. La organización anunció 14.000 en la maratón, aunque en meta, seríamos muchos menos.


El día amaneció de sol radiante, sin una nube, ni aire, lo que hacía prever altas temperaturas. Sé que entre los inscritos estaban algunos valdeorreses como Diego Seco, Joaquín Miranda, o el rués, Iván Dosantos, pero fue imposible verlos en el lío de partida.


Desde un inicio decidí seguir los ritmos de la maratón de Coruña. siete días antes, tratando de mantenerme poco por debajo de los siete minutos el km, con la esperanza de no perder demasiado en la exigente segunda parte.


Por el camino me encontré con buenos amigos como Alberto Costilla "el sombrilla" y su esposa, o con Paco "Groucho Marx", el alegre valenciano que siempre lleva un globo de guía.


A los pocos kms me adelantó Joaquín Miranda, que habituado a Madrid, ya sabe que es importante guardar fuerzas para el final. Yo fui manteniendo bien el ritmo, sin pararme en ningún momento, y pese a algún pequeño susto por no encontrarme con mi familia en varios puntos, pude acabar muy bien la prueba en 4h 51 minutos. Diego Seco por su parte, se vio obligado a abandonar por una lesión, y Joaquín y Iván terminaron dentro de sus tiempos previstos.


No sé qué pasará en el futuro, pero Mapoma creo que será siempre mi maratón, y mientras el cuerpo aguante trataré de estar fiel a la cita.





 












lunes, 25 de abril de 2016

MARATON ATLÁNTICA C42

El pasado domingo 17 de abril, se celebró en la ciudad herculina la quinta edición de la maratón atlántica, que una vez más incluía una prueba paralela de 10 kms.
Este año, la organización dejó bastante que desear, influenciada sin duda, por el nuevo gobierno municipal, que no ha mantenido la línea ascendente de apoyo a la maratón que había impulsado la corporación anterior. Así, la recogida de dorsales fue trasladada desde el Pabellón de exposiciones en plena marina hasta un centro comercial de las afueras, perdiéndose la feria del corredor y la comida de la pasta. Además hubo una falta de información que ha roto la tendencia ascendente del número de inscritos, perdiéndose un 20 % con respecto al año anterior. Para colmo, se separaron los circuitos de las dos carreras, con lo que se perdió vistosidad y la posibilidad de animarnos unos a otros en carrera.


La Coruña amaneció con un día esplendido tras las lluvias torrenciales del sábado. Para no perder la costumbre, algunos elementos del estamento federativo de jueces quisieron una vez más tomar protagonismo permitiendo aflorar absurdos problemas que deberían estar más que resueltos en la era de las tecnologías. Eso sí, luego permiten ayudas descaradas a determinados atletas de élite en plena competición, que desvirtúan por completo el espíritu deportivo. Alguien debería decirles de una vez a esos jueces que su misión es facilitar el desarrollo de las pruebas, no entorpecerlo, y que desde luego por ese camino sólo van a conseguir acabar con lo poco que queda de atletismo federado.




Hasta Coruña nos desplazamos tres atletas del ADAS, dispuestos a dar todo lo que tenemos en este deporte que tanto nos apasiona. Ricardo Cela finalizó su maratón cumpliendo el objetivo previsto de bajar cómodamente de las 3h30. Carlos Revuelta, no sin dificultades, consiguió a su vez bajar de las cinco horas, y por último, Paco Bao, paró el cronómetro en la prueba de 10 kilómetros por debajo de 1 hora y cinco minutos.

Tuve la fortuna de encontrar a viejos conocidos de correr en Galicia, así como de entrar en meta con José Manuel Quintiá, el conserje del hotel Mar del Plata, en el que me alojé la noche antes, y que se portaron de maravilla conmigo. La carrera la cerró otro viejo conocido Juan Salvador, viniendo de su Benalmádena malagueña para demostrar que corriendo despacio también se puede disfrutar y ser todo un campeón.