domingo, 5 de marzo de 2017

MARATHON DAY BALLINA (IRLANDA)

El 26 de febrero, tuve la fortuna de participar en el Maratón Day de Ballina (Irlanda). Se trataba de un evento de fin de semana que contaba con la posibilidad de correr tres maratones en dos días. El sábado a las siete de la mañana se daba salida a la primera de las maratones. Esa misma tarde, a las tres, se iniciaba la segunda, ambas de asfalto, y por último el domingo a las ocho de la mañana se ponía en marcha las tercera de las pruebas de 42 kms, en este caso en la versión de trail de montaña. Yo, por cuestiones organizativas y gracias a Dios, solo pude apuntarme a la tercera de las pruebas.
Ballina, es una pequeña localidad de en torno a 15.000 habitantes, capitalidad del condado de Maio, en el noroeste de Irlanda, y que es considerada la capital de la pesca del salmón gracias a su amplio estuario al mar. Para ir hasta Ballina, esperamos a que saliese del trabajo mi yerno y el sábado por la tarde él y mi hija Ana, nos llevaron en coche hasta allí, por una carretera de tipo medio y con casi cuatro horas de viaje. Cenamos por el camino (impresionantes el rosbeef y el bacon cavash) y retomamos el camino.

Ya entrada la noche llegamos a un B&B que teníamos concertado en una localidad próxima. Allí ya vimos a uno de los locos que llegaba de hacer las dos maratones sabatinas, un viejete de 65 años que tardó menos de cinco horas en ambas, y que llegaba sin ducharse y con los vaqueros en la mano.
Tras el desayuno irlandés, seguimos a la furgoneta del viejete hasta la salida y allí nos hicimos una idea de lo que nos esperaba: organización casera pero entusiasta con desayuno para todos y una participación de 45 corredores, con muchas mujeres, y una media de edad muy por encima de los sesenta tacos. Atletas superveteranos, algunos muy metidos en kilos, todos conocidos entre ellos y con un ambiente digno de imitar.

 La pinta y la edad de la mayoría de los participantes era como para pensar que nos habían sacado a todos de un psiquiátrico para ancianos, y si no id viendo las fotos con un poco de detenimiento.




 Las instrucciones previas a la carrera, junto al campo de futbol de Ballina


El dorsal 215, Patrick Roche, es el "artista" que dormía en nuestro B&B, y que después de cascarse dos maratones el sábado, me metió 14 minutos en la del domingo.


El tiempo no quiso acompañarnos porque aunque no hacía demasiado frío, en torno a 6-8 grados, no paró de llover, yo diría diluviar, en toda la mañana, incluso con momentos de fuerte granizada. El trazado consistía en ocho vueltas a un circuito de 5.4 kms, con una primera parte casi llana con suelo semiasfaltado y una segunda parte con 11 subidas por vuelta, cortitas pero algunas de fuerte porcentaje, y con suelo que se fue embarrando a medida que avanzaba la carrera, volviéndose muy peligroso en las bajadas en las últimas vueltas.


Tras una hora de carrera, dieron salida a los de la media maratón, gente más joven y rápida que compartieron circuito unas cuantas vueltas con nosotros. El recorrido era precioso, paralelo al estuario en su primera parte y luego por un bosque de árboles milenarios.


















Como siempre, Raquel, y ese día también Ana y Juan, no cesaron de animarme a cada vuelta, aspecto que debo agradecer especialmente por el temporal de lluvia y viento que tuvieron que soportar. Tal eran las inclemencias, que en la quinta vuelta tuve que pedirles una bolsa de basura para ponérmela por encima a modo de chubasquero para evitar perder el calor corporal.
Al final conseguí acabar la prueba en 6 horas 1 minuto y 25 segundos, en el puesto 24 de los 41 que la finalizaron y tengo que decir que acabé súper satisfecho mi 110 maratón, eso sí, eché de menos a mis compis del trotadas, especialmente Miguel y Paco, que hubiesen disfrutado de la carrera y el ambiente.
Tras la ducha y la comida, regresamos a Bray, con un gran sabor de boca de un fin de semana inolvidable. ¿Quién sabe si volveremos?, desde luego engancha correr con gente tan maja y entrañable, estupendos deportistas, y ya me gustaría hacer el 3x2, ¡Dios dirá!

domingo, 19 de febrero de 2017

MEIA MARATONA DE AMARANTE

Este fin de semana, Miguel Angel, Paco y Carlos, se fueron con sus respectivas, Merce, Marta y Raquel, y la perrita Xisca, hasta la localidad de Amarante, situada a unos 50 kms hacia el interior de Oporto, para participar en su III Meia Maratona. Pese a que el sábado el día estuvo bastante lluvioso, el domingo 19 de febrero amaneció radiante, sin una sola nube, con un sol espléndido y una temperatura muy suave y agradable.
El circuito, un ida y vuelta que permitía irnos cruzando con el resto de los participantes, resultaba bastante duro debido a los continuos toboganes que jalonaban la mayor parte de la prueba.
Desde un principio teníamos muy claro que debíamos olvidarnos del puesto en el que íbamos, y que lo importante era marcar nuestros ritmos, con el objetivo de correr en torno a los 7 min por km, lo que nos debía permitir bajar de las 2 horas y media. Todo estaba orientado a servirnos de preparación para la maratón que afrontaremos juntos en mayo en Praga. Poco a poco fuimos cubriendo kms y pillando a algunos corredores, que curiosamente se retiraban cuando les dejábamos atrás, impidiendo que nos librásemos de la pesada ambulancia que nos perseguía. Entre el km 10 y el 14, la carretera se empinaba mucho más, así que tuvimos que administrar el pequeño margen que llevábamos para iniciar la bajada hacia meta dentro de lo previsto. Nuestro esfuerzo se vio recompensado al conseguir nuestro objetivo de entrar en meta los tres juntos en 2h y 27´09", medio minuto por debajo de los 7 por km planificados.
Por supuesto, nuestras chicas y Xisca, además de animarnos, participaron en una caminhada de 5 kms. y como siempre en estos casos, aprovechamos para hacer turismo y comer bacallau.
En meta, además de las correspondientes medallas, nos obsequiaron con el regalo más típico de la localidad, unos dulces en forma de miembro viril, denominadas "bolos fálicos", y que se ofrecen a San Gonzalo para que las mujeres entradas en edad, encuentren novio y tengan descendencia. El asunto en cuestión, nos proporcionó más de un buen rato a lo largo del fin de semana.
Ahora a seguirnos preparando para que en mayo todo vaya sobre ruedas en nuestra experiencia checa.
 
 Con nuestro amigo Antonio Sousa, un fenómeno que paró el crono en 1h 17 min.
 Los siete magníficos (por cierto, Xisca encandiló a los portugueses y se portó de maravilla)
¡A correr, chicos! 

 ¡Jolines!,esto pica "to pa rriba"
 Antonio Sousa, peleando en las primeras plazas
 Y los tres mosqueteros, peleando en las últimas, y contra el temido pavés

¿tudo ben?... ¡de maravilla!
¡Hasta luego, chicas, nos vemos en meta!
 El capitán trueno, que caería víctima de las escarpadas pendientes
A ver si nos libramos de la ambulancia
 ¡Vaya cuatro patas pa un banco!
 Se acabó la caminhada, ahora a esperar a los colegas
 Y ahí estamos, en meta: al sprint, faltaría más
 Objetivo cumplido
 ¡Qué medallita tan bonita!
 Prepárate Praga, que esto ya no tiene freno
En meta, con Antonio
¿qué andas buscando ahí abajo, Miguel?, ¿te ayudo yo?
¡Que pastel tan dulce!
 ¿Y qué me decís de Castelao?
Pues eso, colorín colorado y que hasta la próxima.